El pasado domingo 25 de noviembre, cientos de centroamericanos de la caravana migrante buscaron cruzar la frontera de México y Estados Unidos por la ciudad de Tijuana.
Sin embargo,en el intento de cruzar, se presentó un enfrentamiento entre autoridades y las personas que buscaban llegar a territorio estadounidense
De acuerdo con el Jefe de Estado Mayor estadounidense, John Kelly, los efectivos militares que se encuentran en la frontera tienen autorizado usar fuerza letal contra los miembros de la caravana migrante.
Es por eso que militares estadounidenses trataron de frenar su avance usando bombas de gas lacrimógeno.
“Han tirado cientos de bombas y dos mujeres cayeron desmayadas” señaló un centroamericano en la frontera
Por su parte, Alfonso Navarrete, secretario de Gobernación, señaló que hubo personas que intentaron ingresar de manera violenta a territorio estadounidense, por lo que, quienes sean identificados como violentos, serán deportados.
“Estas personas, lejos de ayudar a la caravana, la afectan”, agregó Navarrete Prieto.
Debido a la situación que se presentó, Estados Unidos cerró el puente fronterizo San Ysidro, el cual es usado diariamente por vehículos y personas para pasar de Tijuana a San Diego.
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