La vicepresidenta de la Mesa Directiva, Dolores Padierna Luna, destacó la necesidad de poner fin a prohibiciones sin sentido en el uso de plantas medicinales, sin abandonar su consumo vigilado y sin riesgos. “Desde este espacio vamos a impulsar una regulación acorde con un sector que mantiene vivos los conocimientos en la materia”.
En el “Foro Nacional de Regulación de la Herbolaria y Medicinas Complementarias”, celebrado en San Lázaro, la legisladora precisó que la normatividad impide el uso de 400 plantas, entre ellas, la sábila, ruda o árnica mexicana.
“Los legisladores nos comprometemos a hacer los cambios necesarios para que el tema avance. Es relevante por el hecho de que ocho de cada diez mexicanos, han recurrido a este tipo de medicina”, sostuvo.
El uso de remedios provenientes de la naturaleza para atender distintos males o sus secuelas, es una práctica ancestral; además, el sector sostiene a miles de familias, aunque enfrenta el reto de restricciones impuestas por la autoridad sanitaria.
Muchas plantas han sido retiradas del mercado, entre otras cosas, por sobrerregulación, normas de producción y de etiquetado, que ha dejado fuera a los pequeños productores.
La herbolaria está presente en nuestra cultura nacional, los pueblos indígenas la han practicado por siglos y han sido fundamentales para su preservación. “Expresamos nuestra gratitud y, ante estos nuevos tiempos, deben saber que se saldará la deuda histórica que tenemos con ellos”.
La Cámara de Diputados enfrentará grandes retos como la discusión sobre la legalización de la marihuana medicinal y recreativa.
El comisionado Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios, Julio Sánchez y Tépoz, reconoció que es completamente justo y legítimo, evaluar y equilibrar la regulación, para que no sea un obstáculo, sino promotor de la medicina tradicional.
La Cofepris tiene el compromiso de apoyar al sector a través de tres aspectos principales: cursos de capacitación, orientación para el cumplimiento de la normatividad e identificar la mercancía de calidad, contra los llamados “productos milagro”.


