Desde el 16 de octubre de 2017 la Procuraduría General de la República esta acéfala ante la renuncia de Raúl Cervantes Andrade.
Varias voces en el Senado expresaron que sería un retroceso si antes del nombramiento del nuevo Fiscal no se definía el diseño institucional de la nueva Fiscalía y si durante el proceso el Presidente Peña Nieto enviaba su terna sin seguir lo establecido en el artículo 102, respecto a la consulta a las organizaciones especializadas.
Otro sector de la sociedad expresó su preocupación ante las declaraciones de AMLO, con respecto a que ya cuenta con su propia terna de candidatos para ocupar la dependencia.


