En primer lugar, hay que aclarar que la violencia hacia la mujer no es una cuestión de niveles sociales o educativos; está presente en la clase baja, media alta, en todas las esferas el problema es el mismo, violencia ya sea de tipo física, verbal, psicológica, económica y sexual.
Sin embargo, es importante que las mujeres conozcan que no importa el nivel sociocultural o educativo al que pertenezcan, los derechos son exactamente iguales para todas.
La violencia hacia la mujer ha dejado de ser un problema privado que concierne sólo a la pareja a ser un problema social, sin embargo muchas mujeres no se atreven a denunciar, separarse o solicitar el divorcio a sus parejas agresoras, esto obedece a muchas causas, el miedo es el factor común en todas éstas, miedo desde las opiniones que las personas que rodean a la víctima puedan emitir de ella, miedo a que el agresor es el soporte y proveedor económico del hogar y al denunciar y separarse o divorciarse esto cambiará, o miedo a que el agresor tome represalias contra la víctima, etcétera, para muestra de lo anterior, basta ver la entrevista que la conductora Adela Micha realizó con Lorena Cruz Sánchez, presidenta del Instituto Nacional de las Mujeres (INMUJERES) y 2 víctimas de violencia que comparten su experiencia, pero sobre todo cabe destacar los siguientes datos:
- En estadísticas aproximadamente sólo el 2% de las víctimas de violencia denuncias a su agresor
- La incidencia de violencia es mayor en personas que se unen muy jóvenes, alcanza un porcentaje de 53 %.
- Acciones implementadas a nivel de políticas públicas:
- Se ha planteado la necesidad de llevar a cabo una armonización legislativa a nivel nacional ya que es muy preocupante que aun haya estados en donde se castiga más el robo de ganado que el abuso sexual.
- Empoderamiento económico de la mujer, una mujer autosuficiente es una mujer que sale del círculo de violencia.
- Fortalecer centros de atención de las mujeres, existen 16 centros de justicia y casi 180 centros de desarrollo para las mujeres en donde se les provee de ayuda jurídica y psicológica, algunos colocados estratégicamente en comunidades alejadas.
- El INMUJER firmó un convenio con la Comisión Nacional de Tribunales para dar capacitación y sensibilización a jueces y magistrados para que entre otras cosas juzguen con perspectiva de género.
- El gobierno Federal apoya a las instancias estatales de las mujeres con una inversión cuyos recursos son utilizados para capacitación y sensibilización de Ministerios Públicos.
- El Plan Nacional de Desarrollo 2013-2018 por primera vez se constituye con perspectiva de género, es uno de los ejes transversales, a partir de ello hoy cada secretaría de estado tienen una unidad de género.
Los datos anteriores nos muestran la realidad y gravedad del problema; también muestra las acciones y la lucha para erradicarlo, sin embargo, hay que entender que no es un problema del Gobierno ni obligación de las fundaciones e instituciones el acabar con este de raíz, es la víctima quien tiene que dar el primer paso, si bien, no es sencillo romper con el miedo que esto implica es importante concientizar que la denuncia es fundamental para salir del circulo de violencia, además esta es de vital importancia en otros temas posteriores como lo puede ser la guarda y custodia de los menores pues deja un antecedente que será tomado en consideración por el juez familiar para decidir sobre estos asuntos.
¿Dónde pedir ayuda?
Hoy en día existen infinidad de fundaciones, asociaciones, centros de justicia, institutos municipales hay que acercarse a cualquiera de ellos. La violencia de género es un delito y como todo delito tiene una consecuencia para el agresor, pero para que esto sea posible la víctima de violencia tiene que atreverse a denunciar.


