Uno de los temas que más ha tomado importancia durante los últimos años es el medio ambiente. Luego de intensas presiones sociales y de grupos ambientalistas en diferentes partes del mundo, se crearon leyes para su protección. En México se volvió todavía más relevante ante las reformas estructurales, propiamente la energética; por ello en el marco del Día Mundial de Medio Ambiente que se celebra el 5 de junio, entrevistamos a la Dra. Elena Ruth Guzmán Gómez, una de las primeras abogadas ambientalistas en nuestro país y actual Presidenta del Colegio Mexicano para la Sustentabilidad Ambiental.
¿Qué es el Día Mundial del Medio Ambiente?
El tema de la protección del medio ambiente surgió después de la Segunda Guerra Mundial cuando los países europeos reconocieron el grave daño ambiental producido por la Revolución Industrial y por la guerra, viendo la necesidad de revertir los efectos nocivos de un desarrollo sin control. En este contexto, el Día Mundial del Medio Ambiente fue establecido por la Asamblea General de Naciones Unidas, en 1972 y desde entonces se celebra todos los años el 5 de junio. Así mismo, esta Asamblea General también aprobó la creación del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA). Con quien se organizan todas las acciones a nivel mundial para la protección del medio ambiente, derivadas de los instrumentos jurídicos como la Agenda XXl y el cumplimiento de los Principios de la Declaración de Río de 1992.
Los objetivos principales son:
- Motivar a las personas para que se conviertan en agentes activos del desarrollo sustentable y equitativo;
- Promover el papel fundamental de las comunidades en el cambio de actitud hacia temas ambientales, y;
- Fomentar la cooperación para que el medio ambiente sea sostenible, pues ésta garantizará que todas las naciones y personas disfruten de un futuro más próspero y seguro.
El Día Mundial del Medio Ambiente es un evento en el que se realizan múltiples actividades: concentraciones en calles, conciertos ecológicos, ensayos y competencias de afiches en escuelas y colegios, plantaciones de árboles, campañas de reciclaje y de limpieza, entre otras. Es además, un suceso multimedial que lleva a periodistas a escribir y hacer reportajes críticos acerca del ambiente. Documentales televisivos, exhibiciones fotográficas, eventos intelectuales como seminarios, mesas redondas, conferencias, sólo por nombrar algunos.
El tema del Día Mundial del
Medio Ambiente 2015 es
“Siete mil millones de sueños.
Un solo planeta: Consume con
moderación”.
En muchos países esta celebración es una oportunidad de firmar o ratificar convenios internacionales y, algunas veces, establece estructuras gubernamentales permanentes relacionadas con el manejo ambiental y la planificación económica.
El próximo 5 de junio del presente año, Italia es el país anfitrión de las celebraciones globales del Día Mundial del Medio Ambiente (DMMA). Le corresponde organizar una serie de eventos y festividades alrededor del tema: “Siete Mil Millones de Sueños. Un solo planeta”. Las acciones estarán dirigidas hacia el uso eficiente de los recursos, la producción y consumo sostenible, en el contexto de la capacidad regeneradora del planeta, tal y como capta el eslogan, “Siete mil millones de sueños. Un solo planeta: Consume con moderación”, elegido por la comunidad mundial a través de sus votos en las redes sociales.
Este año, el DMMA se centrará en la necesidad de respetar la capacidad del planeta y cómo gestionar los recursos de modo eficiente, todos ellos aspectos de gran relevancia si queremos asegurar la prosperidad y bienestar de todos. El subsecretario general de las Naciones Unidas y Director Ejecutivo del pnuma, Achim Steiner, señaló, “al mismo tiempo que en los países industrializados se produce una gran parte del consumo de recursos, los modos de consumo no sostenibles se están extendiendo en todo el mundo, con la previsión de que 3 mil millones de consumidores de clase media se incorporen a la población mundial en 2030, muchos de ellos procedentes de economías emergentes”.
El DMMA, declaró Steiner, proporciona una importante oportunidad para identificar soluciones, regenerar nuestra cultura de consumidores y para crear una sociedad más sostenible donde todo el mundo tenga alimentos para vivir y al mismo tiempo, se respete la capacidad regeneradora del planeta. Ha llegado el momento de darse cuenta de lo que «nuestro afán de más’»supone para el planeta, salud, futuro y el futuro de nuestros hijos, dijo.
¿Qué importancia debe tener este día para México?
La primer razón por la cual debemos de reconocer este día es porque el derecho a un medio ambiente sano es un derecho humano. La Declaración de Derechos Humanos Emergentes lo reconoce en el artículo 3: “El derecho de todo ser humano y de los pueblos en que se integran a vivir en un medio ambiente sano, equilibrado y seguro, a disfrutar de la biodiversidad presente en el mundo y a defender el sustento y continuidad de su entorno para las futuras generaciones”.
Hoy en día, el reto del cambio climático es el mayor problema medioambiental que enfrenta la comunidad internacional. Además, éste se convierte también en un reto social y económico ya que el medio ambiente está relacionado con todas las actividades del desarrollo de las personas y de las sociedades.
Por otra parte, México es un país megadiverso y debe de tener el compromiso de proteger sus recursos naturales, los cuales se cuidan mediante varios instrumentos jurídicos como es en principio la Ley General del Equilibrio Ecológico y la Protección al Ambiente y sus diversos Reglamentos.
La riqueza de nuestro medio ambiente es invaluable, ya que posee todos los ecosistemas del planeta, pero se le ha dado poca importancia al cuidado de los recursos, especialmente los genéticos y sí mucha a la explotación de minerales e hidrocarburos, lamentablemente sin una protección adecuada, tendremos un futuro incierto, por decir lo menos.
¿Qué acciones jurídicas son necesarias para que México avance en esta materia?
En nuestro país hemos avanzado a pasos agigantados con la legislación. Se han creado además nuevas instituciones como la Secretaría de Medio Ambiente y Recurso Naturales (SEMARNAT) y la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (PROFEPA), pero son instituciones que no tienen la suficiente fuerza y ahora con la Reforma Energética, si no se les da la importancia debida, podemos prever un retroceso en la protección de nuestro medio ambiente.
Otra acción esencial es fortalecer a la sociedad civil. Para mí ésta es la fuerza que puede mover a los gobiernos federal, estatal y municipal; también a la población, las acciones concretas en los lugares específicos. “Piensa global actúa local”.
Debemos de aprender a planear y aplicar responsablemente los cambios de uso de suelo y en el respeto al Ordenamiento Ambiental del Territorio. Los gobiernos no pueden actuar desconociendo las leyes de la naturaleza, por lo tanto, deberían de perseguirse los delitos de funcionarios y ciudadanos en general a todas luces vistos. Por ejemplo, en la Ciudad de México, la Asamblea Legislativa modificó los usos de suelo en algunas zonas que ahora permiten la construcción de grandes edificios que llegan a poner en peligro el suministro y abastecimiento de agua, generando además problemas viales y consecuencias fatales para el medio ambiente.
Asímismo, tenemos el ejemplo del cambio de uso de suelo en la Rivera Maya para la construcción de los hoteles de Gran Turismo y la destrucción de todo el ecosistema de manglar de esa zona. Para que las grandes constructoras y empresas hoteleras pudieran erigir sus edificios, hubo intervención de los políticos y autoridades en su momento para obtener los permisos necesarios y usos de suelo, recibiendo a cambio una gran suma de dinero obtenida de manera ilícita. Éste fue un acto exhibido en varios medios de comunicación y todos lo vimos por televisión. Sin embargo, no pasó absolutamente nada. A eso se le llama impunidad. Mientras que a los servidores públicos no se les sancione por este tipo de conductas, seguirán anteponiendo sus intereses económicos a la salvaguarda de un ambiente sano para la sociedad.
Requerimos que existan controles jurídicos para la sociedad y principalmente para los tomadores de decisiones. También es necesario que el impacto ambiental sea considerado en toda la planeación y así como en el seguimiento de las reformas estructurales, especialmente de la reforma energética ya que algunas prácticas autorizadas, como el fracking, que consiste en la fracturación del subsuelo para obtener gas y petróleo, tendrán consecuencias peligrosas no sólo para el medio ambiente sino inclusive en nuestra salud.
Las leyes de la naturaleza no tienen recursos, ni de revisión, ni de apelación. Las consecuencias son muy graves y en muchos casos, irreversibles. Su cumplimiento es riguroso, tormentoso y en ocasiones violento y despiadado. Todo esto debe de invitarnos a reflexionar sobre nuestro medio ambiente y empezar por nosotros mismos a respetar nuestro entorno porque sólo así, nos estaremos respetando a nosotros mismos y a nuestra sociedad.



