Tres jueces federales de Manhattan negaron este jueves al gobierno de Donald Trump excluir a los inmigrantes indocumentados del censo nacional que se está llevando a cabo en Estados Unidos.
El censo reúne datos de todas las personas que radican en Estados Unidos, incluidas aquellas que se encuentran en situación irregular. Además, permite determinar la representación de los distintos estados en el Congreso y evaluar la asignación del presupuesto de fondos federales según la población de cada estado.
A fines de julio, los fiscales de varios estados, incluido el de Nueva York, emprendieron acciones legales para cuestionar el derecho del gobierno de Trump a no incluir en el censo a los inmigrantes indocumentados. Algunos argumentaron que esta medida podría reducir la participación en el censo de personas en situación irregular por temor a ser deportados si responden a las preguntas.
En su fallo del jueves, los jueces federales dictaminaron que la medida gubernamental era ilegal, pues consideraron que dicha medida representa una violación de la delegación otorgada por el Congreso al presidente de “contar a todas las personas de cada estado”.
La Fiscal de Nueva York, Letitia James, declaró que no se pude permitir “que la Casa Blanca instigue el miedo y la xenofobia para evitar que se nos cuente”, en alusión al fallo de los jueces a la cual consideró una nueva victoria.
Se debe recordar que el año pasado la Corte Suprema dictaminó ilegal la decisión del gobierno de solicitar la nacionalidad de los participantes en el censo, una pregunta que no se había formulado desde hace más de 60 años.


