Aunque el ánimo festivo está un poco apagado, no ha sido obstáculo para que el Zócalo se llene de adornos patrios, y justo uno de ellos fue la manzana de la discordia, o debemos decir, el águila de la discordia, por el que la jefa de gobierno de la CDMX entró en discusión con el exmandatario Felipe Calderón, quien después de ver las imágenes del águila juarista en uno de los edificios del centro, utilizó su cuenta de Twitter, como ya se le hizo costumbre, para señalar la falta cívica. Por supuesto, hubo muchas otras críticas ciudadanas que señalaban el uso del estandarte de Morena sustituyendo al Escudo Nacional. Sin embargo, la embestida de Sheinbaum fue contra el exmandatario a quien llamó ignorante y sostuvo que el águila juarista no tiene nada que ver con un asunto partidista, sino con la historia de México. La Dra. Claudia defendió el uso de ese símbolo, “tal vez lo que más les moleste es que estamos recuperando los principios de Juárez, tal vez eso es lo que está en el fondo, y nosotros queremos reivindicar al mejor presidente que ha tenido México, que es Benito Juárez”, dijo y para cerrar la discusión aseguró que cualquier otra interpretación está fuera de lugar. Quizá querido lector a usted no necesitemos citarle el artículo quinto de la Constitución, pero por si hay dudas, instruye que: Toda reproducción del Escudo Nacional deberá corresponder fielmente al modelo a que se refiere el Artículo 2 de esta Ley, el cual no podrá variarse o alterarse bajo ninguna circunstancia. Quizá hubiera sido factible que avisaran de inicio que este año no ocuparían el escudo sino una representación de la transformación del país, ¿se habría ahorrado la explicación?00


