El pasado mes de marzo, el Instituto Nacional Electoral (INE) ordenó la suspensión de las elecciones locales de Hidalgo y Coahuila que estaban programadas para junio, con el objetivo de proteger la salud de los ciudadanos y mitigar la propagación del Covid-19. Igualmente, se determinó suspender la capacitación de funcionarios de casillas. Según lo declaró Lorenzo Córdova Vianello, Presidente Consejero del INE, a pesar de que todo estaba casi listo, el Consejo General acordó suspender todos los actos relativos a dichos procesos electorales, incluidos los de capacitación. Se trata de un hecho histórico, señaló el funcionario, pero ante la obligación de conservar la “sana distancia”, de cumplir con el “quédate en tu casa” y evitar posibles contagios, el INE no tuvo otra opción más que posponer los comicios en esas entidades. Inclusive, con algunas dificultades técnicas, vía remota, los integrantes del Consejo General emitieron su voto apegándose a las indicaciones de las autoridades sanitarias. En esta situación inédita en el México contemporáneo, que llegó a la arena electoral, Córdova aseguró que los partidos políticos estuvieron de acuerdo con la medida como señal de solidaridad. Los consejeros del INE aseguraron que esta decisión no restringe derechos. Así, hasta nuevo aviso, quedaron pendientes la renovación de 64 presidencias municipales en Hidalgo y en Coahuila del nuevo Congreso. Los aspirantes a candidatos tendrán que aguantar la ansiedad, como el resto de los mexicanos y del mundo. Esperemos que la contingencia no afecte al proceso electoral federal de 2021 que legalmente debe iniciar el próximo mes de septiembre, en el que habrán de renovarse 500 diputados federales y algunos gobernadores.


