Ante la mirada incrédula y preocupada de un gran número de empresarios –nacionales y extranjeros– y bajo el impulso de otra cuestionada «consulta ciudadana» que promovió el gobierno que encabeza el Presidente AMLO, quedará cancelada la construcción y operación de una cervecera en la ciudad fronteriza de Mexicali, no obstante que ya tenía un avance del 70%. La inversión total sería de 1400 mdd y a la fecha ya habían gastado aproximadamente 900 mdd, quedando pendiente una inversión durante los próximos meses de 500 mdd.
La consulta se llevó a cabo en Baja California el fin de semana del sábado 21 y domingo 22 de marzo, en la que participaron 36,781 personas (que representan el 2% de la población de la entidad), resultando que el 76% de los votos fueron para que el proyecto se cancelara, sin importar las múltiples fuentes de empleo que ha venido generando en su construcción y las que estaban contempladas cuando entrara en operación, independientemente del detonador económico que este proyecto significaba para la región.
Varios medios extranjeros como The Wall Street Journal (EU) y Financial Times (Inglaterra), afirmaron que el gobierno de AMLO manda una señal negativa y de desconfianza a los inversionistas extranjeros, sobre todo porque el proyecto de la Cervecería Constellation Brands contaba con todos los permisos oficiales para su construcción y operación y porque la cancelación del proyecto se hace en el contexto de una crisis económica en la que ha disminuido la inversión y de la aparición de la pandemia del Covid-19, que igualmente tiene grandes efectos negativos en la economía mundial y nacional.
Una vez más, el presidente López Obrador menosprecia a la comunidad financiera internacional al cancelar una cuantiosa inversión extranjera, legalmente soportada, con todos los trámites y las autorizaciones oficiales en regla, utilizando una irregular «consulta popular», sin sustento jurídico alguno. Sin duda que esta acción, además del daño económico que causa a BC, afecta considerablemente la confianza de los inversionistas extranjeros, que ven a México como un país donde no se respetan las leyes y prevalece la voluntad de un solo gobernante.
Si el gobierno federal no da una salida a la cancelación de este proyecto a la empresa cervecera estadounidense, como podría ser su reubicación en otra zona del país, seguramente veremos en breve una millonaria demanda de , que se encuentra protegida por las reglas del Tratado de Libre Comercio (TLC).
La gran pregunta que se hacen varios dirigentes del sector empresarial es: ¿por qué si no le gustaba, esperó AMLO más de un año para cancelar el proyecto y dejar que se siguieran Constellations invirtiendo varios cientos de millones de dólares? Sobre todo porque, como él mismo lo afirmó, no le interesaba por haber sido autorizado en el gobierno anterior.


