El 22 de agosto de 2019, la Secretaría de la Función Pública (SFP) presentó el Padrón de Integridad Empresarial, cuya finalidad es fomentar la cultura de la integridad y de esta manera generar el cambio que México necesita para frenar la corrupción.
De acuerdo con Carlos Villalobos, Director de Vinculación con el Sector Empresarial de la SFP, el objetivo principal es impulsar la competitividad en el sector empresarial para generar confianza en la actuación de las empresas y el Gobierno.
Por su parte, el representante en México del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, Lorenzo Jiménez de Luis, puntualizó que el Padrón de Integridad Empresarial representa una de las políticas de cara a combatir la corrupción y la impunidad.
Según Jiménez de Luis, la corrupción impacta de manera importante en la pobreza y en la desigualdad y si los Estados no tienen la capacidad para confrontarla, se enfrentan a que la ciudadanía recurra a estructuras paralelas produciendo una situación de convivencia de estados paralelos.
Por otro lado, el presidente de la Concamin, Francisco Cervantes Díaz, aseguró que se trabaja de cerca con el gobierno mexicano y con los organismos nacionales e internacionales para generar políticas públicas que tengan como fin desarrollar e impulsar al país.
La secretaria de Economía, Graciela Márquez Colín, señaló que el Padrón de Integridad Empresarial ayuda a fortalecer la relación entre el gobierno y el sector privado, en particular cambiará la percepción del concepto de proveedor del gobierno.
Mientras que Alfonso Romo, jefe de la oficina de la Presidencia de México, afirmó que con este padrón, tanto Nafinsa como Bancomext se pueden integrar para que las empresas inscritas tengan una preferencia en el acceso al crédito y al capital. Además, si se motiva el comportamiento ético de las empresas con un premio en compras y accesos a créditos, se podrá logar algo único.
Irma Eréndira Sandoval, secretaria de la Función Pública, precisó que el costo de la corrupción en México se encuentra entre el 5% y el 10% del PIB, por lo que el Padrón de Integridad Empresarial es una herramienta fundamental que cimentará una nueva ética.


