A partir de que se canceló la construcción del Aeropuerto en Texcoco y se anunció que la nueva sede sería Santa Lucía, ha habido un gran trecho y cada vez se ve más lejana su inauguración, aunque el actual ya no tenga capacidad operativa, afirman los especialistas. Hasta ahora los únicos que han podido frenar la construcción del Aeropuerto es el colectivo #NoMásDerroches, quienes promovieron un juicio de amparo contra la obra y obtuvieron la sentencia de suspensión definitiva concedida por el Juez Decimotercero de Distrito en el Estado de México, que “obliga a las autoridades a abstenerse de continuar con la construcción del Aeropuerto de Santa Lucía hasta que existan las autorizaciones necesarias que aseguren que dicho proyecto no perjudicará al medio ambiente ni atentará contra la integridad del patrimonio cultural en el predio donde se pretende construir”. Como antecedente, el Primer Tribunal Colegiado en materia Administrativa del Estado de México concedió una suspensión provisional a la firma textilera Novalan para que las obras se detuvieran en tanto se verificaran los dictámenes y permisos ambientales. El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, ha dicho que se acatará la resolución del juez, sin embargo, si la construcción se va a llevar a cabo, el gobierno federal deberá acudir a Tribunales para impugnar la suspensión definitiva mediante un recurso de revisión. El colectivo que promovió el amparo argumenta que la medida protege el medio ambiente y el patrimonio arqueológico ubicado en la zona. Esperemos la siguiente acción del gobierno pues esta sería una obra insigne de la administración actual, junto con el Tren Maya y la refinería Dos Bocas, que también están en entredicho.


