Después de cuatro meses de discusión por la austeridad en el Poder Judicial, el senador Ricardo Monreal anunció una iniciativa a modo para crear una Tercera Sala en la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), con 5 nuevos ministros adicionales a los 11 actuales, con todos los gastos que ello representa, apoyando su iniciativa en una inexistente exigencia de una instancia anticorrupción en el máximo tribunal del país. Además, pretende sustituir al actual Consejo de la Judicatura Federal (CJF), argumentando que es una estructura muy gorda. Por supuesto que a los 5 ministros los escogería el titular del Ejecutivo, bueno, a las ternas, que ya sabemos cómo se maneja este procedimiento inducido desde Palacio Nacional. Aunque los legisladores de Morena ya festejan la instauración de la Tercera Sala, los senadores de la oposición no creen que sea una buena opción, sino más bien una burda maniobra para que el Presidente de la República controle la Corte y se produzca un grave ataque a la división de poderes y a nuestra incipiente democracia. Tanto legisladores de oposición (PRI, PAN, PRD y MC), como organizaciones académicas y de la sociedad civil han expresado su rotundo NO a la iniciativa del senador Monreal, afirmando que no es el camino para erradicar la corrupción en el sistema de justicia debilitar la autonomía de la justicia federal, estrategia en la que está empeñado AMLO.


