La Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación resolvió el amparo a favor del Caso Aristegui argumentando que la exigencia de probar las expresiones vertidas en el prólogo del libro, «La Casa Blanca de Peña Nieto», no es congruente con los criterios sobre libertad de expresión.
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De ese modo, la SCJN establece que la doctrina jurisprudencial sobre la libertad de expresión sostiene que el impacto de opiniones de interés público se puede justificar que la libertad de expresión prevalezca frene a los derechos de la personalidad de los involucrados.
Reitera que el debate de esos temas debe ser desinhibido, robusto y abierto; y pueden incluir ataques vehementes, caústicos y mordaces sobre personajes públicos; excluyendo a las que lleven a una vejación injustificada.


