Lorenzo «N», funcionario administrativo de la Universidad Autónoma de Guerrero (UAGRO), que tenía acceso a las fichas de cientos de estudiantes, fue detenido por pertenecer a una red de trata de personas especializada en secuestro de estudiantes universitarias y de bachillerato que operó durante meses en Chilpancingo, Guerrero.
Media docena de mujeres fueron esclavizadas por esta organización criminal, luego de que una de las víctimas logrará escapar y denunciar los hechos, el Ejército y policías estatales y municipales acudieron al lugar logrando rescatar a cinco mujeres más, entre las que se encontraban tres menores.
El titular de la Policía Municipal de Chilpancingo, Edgar Caín Pérez, dijo que en el lugar fueron encontrados equipos de grabación y medicamentos para mantener sedadas a las mujeres y a quienes se les obligaba a grabar vídeos pornográficos, las mujeres rescatadas declararon que también se les obligaba a prostituirse.


