Con motivo de la austeridad republicana que ha impuesto el Presidente AMLO, se ha originado un enfrentamiento entre los Poderes Ejecutivo y Judicial por la reducción de los salarios de los juzgadores federales que ordena la Ley de Remuneraciones de los Servidores Públicos, a pesar de que la Constitución lo prohíbe expresamente. Los magistrados y jueces argumentan que esta acción vulnera la autonomía del Poder Judicial y una importante minoría de 55 senadores de oposición así lo consideran al haber interpuesto una Acción de Inconstitucionalidad ante la Corte, en la que el Ministro Alberto Pérez Dayán concedió una suspensión para que la ley no se aplique por ahora, acción que molestó al Presidente López Obrador y todos los morenistas pusieron un “grito en el cielo”, o mejor dicho, un recurso de reclamación contra dicha suspensión. Por su parte, AMLO ha acusado reiteradamente a los Ministros de ser los servidores públicos mejor pagados del mundo y considera su alto sueldo como inmoral. El polémico senador de Morena, Félix Salgado Macedonio, elevó el nivel de la confrontación, pues amagó con pedir al Presidente que les “de cuello” a los ministros, como lo hizo Zedillo, ampliando el desencuentro con el Poder Legislativo. En su último informe, el Presidente de la Corte, Luis María Aguilar Morales, pidió a AMLO respetar la división de poderes y la autonomía de los jueces, ya que si éstos no gozan de independencia se convierten en “mandatarios de alguien”, a lo que AMLO respondió que si bien existe polémica por los sueldos, él respeta la independencia de los poderes y que ya no existe un poder de los poderes. Habrá que ver en qué desemboca este delicado y peligroso enfrentamiento.


