Todavía el sexenio no inicia y la polémica ya rodea a las iniciativas y leyes aprobadas por Morena, sin haber llegado siquiera a los primeros 100 días del nuevo gobierno. Tal es el caso de la Ley Orgánica de la Fiscalía General de la República, que fue aprobada por el Senado para sustituir a la desprestigiada Procuraduría General de la República. La oposición y la sociedad civil no ven con buenos ojos este cambio, de inicio porque no se reforma el artículo 102 constitucional, que regula la elección del fiscal, que será elegido de entre una terna propuesta el Presidente, seleccionada de entre diez candidatos designados por el Senado. Como era de esperarse, las críticas arrasaron con la Cuarta Transformación, porque el cambio sucedió, pero sólo en el nombre, y los de Morena le echaban la culpa a los del pan y del PRI por llegar antes y hacer las cosas mal, situación que, por lo que se aprecia, ellos no van a cambiar por completo. Por su parte, los colectivos #FisalíaqueSirva y #Vamospormás se desilusionaron y retiraron su respaldo a los morenistas. ¿Será que nos quedaremos con ganas de un modelo de justicia eficaz que garantice los derechos humanos y que amlo tendrá en Bernardo Bátiz Vázquez a su fiscal carnal?


