A un año de la muerte de dos personas por el hundimiento en el Paso Exprés de Cuernavaca, la Comisión Nacional de Derechos Humanos realizó una recomendación para investigar a las autoridades y constructoras que estuvieron involucradas en la construcción de la obra. La cndh advierte que, además del gran boquete que se abrió y causó la muerte de un padre y su hijo, el caso está lleno de irregularidades y corrupción. Entre los funcionarios a los que se responsabiliza de manera señalada se encuentra Gerardo Ruiz Esparza, secretario de Comunicaciones y Transportes. Como era de esperarse, para las autoridades federales el socavón se cerró, así como la investigación y el mismo Presidente de la República no ha hecho mención del tema y tampoco ha surgido una campaña contra Ruiz Esparza, o en todo caso no como contra Rosario Robles, quien por cierto ya no sabe donde esconderse o chapulinear. La cndh es la que no quita el dedo del renglón y busca que lo ocurrido no quede en la impunidad, como tantos casos de corrupción de este sexenio, y se responsabilice y sancione también a las empresas que lo construyeron. De la recomendación se desprende una posible responsabilidad penal y se ha enviado copia a la pgr para abrir la investigación. Aunque epn no hará nada, por ser socio y amigo de Ruiz Esparza, seguramente el fiscal de amlo llevará a cabo la correspondiente investigación, al menos eso esperamos. A partir de la recomendación de la cndh por el socavón, ahora el Paso Exprés se le conocerá como el “socavón de la corrupción”.


