Las dudas existentes del sector empresarial acerca del poder que puedan tener a partir de la ratificación mexicana del Convenio 98 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) se aclararán cuando se definan las leyes laborales pendientes en el país, así lo señaló Roberto Campa Cifrián, titular de la Secretaría de Trabajo y Previsión Social.
El Convenio 98, aprobado en 1949, plantea el compromiso de los países integrantes para proteger el derecho que tienen los trabajadores respecto al sindicato y negociación colectiva.
De acuerdo a lo publicado por El Economista, Campa Cifrián explicó que, al ratificar el Convenio, México se compromete a realizar acciones legislativas para garantizar una democracia sindical.
A pesar de esta ratificación, el compromiso ya existía desde 2017, cuando el Congreso aprobó una reforma constitucional en materia de justicia laboral.
“El Artículo 123 (reformado) dice que, para la solución de conflictos entre sindicatos, para la solicitud de celebración de un contrato colectivo de trabajo y para la elección de dirigentes, el voto de los trabajadores será personal, libre y secreto”, dijo Campa en entrevista.
Señaló que la ratificación del Convenio 98, fue planteada por el gobierno de Enrique Peña Nieto desde el 2015. Dicha ratificación fue posible gracias a la reforma laboral del 2012, en la cual se eliminó la cláusula de exclusión que facultaba a los sindicatos a solicitar el despido de los trabajadores que se negaran a afiliarse.
El Consejo Coordinador Empresarial (CCE) objetó la ratificación del Convenio, pues aseguraba que ésta, impulsaría a que cada empresa tuviera más de un sindicato, lo cual perturba las relaciones laborales.
Ante dichas declaraciones, Campa explicó que más allá de la multiplicación de los sindicatos, se toman medidas para que no haya más de un contrato colectivo por empresa, lo cual es una preocupación de las empresas mexicanas, pues han tenido malas experiencias.
El titular de la STPS señaló que externó al CCE, la confianza que hay para que este tema quede resuelto en el gobierno del presidente electo, Andrés Manuel López Obrador.
“Yo he tenido una intensa comunicación con el equipo de transición, y la próxima secretaria del Trabajo (Luisa María Alcalde), me asegura que no hay intención de que la legislación secundaria prevea un esquema de multicontratación”, puntualizó.


