De acuerdo a una investigación realizada por Poder, durante los comicios del 1 de julio, el Instituto Nacional Electoral (INE) no contó con un sistema para diagnosticar la seguridad de sus sistemas debido a la cancelación de los contratos con el Instituto Politécnico Nacional (IPN) y la empresa de Carlos Slim, Scitum.
De acuerdo con las investigaciones, Scitum habría rescindido el contrato el 25 de mayo por medio de un escrito en el cual le informaba al INE, que por convenir a sus intereses, no podría prestar los servicios de servicios de Monitoreo en Tiempo Real de la Infraestructura de TIC de los Sistemas.
Lorenzo Córdova, Presidente del INE, afirmó el 28 de junio que existía un contrato con la empresa privada, sin embargo, ya había concluido, pues solo fue contratada para diagnosticar áreas de oportunidades de los sistemas informáticos.
En el contrato, también se contemplaba el monitoreo de sistemas cruciales de información, entre los que se encuentran el Programas de Resultados Electorales Preliminares (PREP) y el Sistema de Conteo Rápido.
El presidente del INE, comentó que en el mes de junio, el Instituto había recibido más de 500 mil ataques, los cuales fueron los más graves de la historia electoral, sin embargo; ninguno tuvo éxito.
Después de haber terminado los contratos con el IPN y con Scitum, el INE, no contrató a otra empresa que se encargara de la seguridad en tiempo real.
Aleida Perez, directora de Ikigai Creators, empresa dedicada a la investigación y consultoría tecnológica, comentó que el hecho de que no hubiera un monitoreo externo el día de las elecciones, representó un riesgo para el ejercicio democrático.
Asimismo, señaló que existían posibilidades de que se colaran scripts malos, por lo que era necesario hacer pruebas de captura y simulacros previos al día de la elección.
A pesar de estos contratiempos, Lorenzo Córdova, informó que el sistema electoral estaba completamente blindado y su operación era realizada por el propio Instituto Nacional Electoral.


