
Ernesto Cordero Arroyo, presidente del Senado de México, declaró tras reunirse con la presidenta del Senado ruso, Valentina Matviyenko que la relación con Rusia vive un “muy buen momento” que no depende de las coyunturas electorales.
“Las relaciones diplomáticas (entre México y Rusia), creo, están en un muy buen momento, en buena medida también por la diplomacia parlamentaria que el Consejo de la Federación y el Senado mexicano se han empeñado y esmerado en conservar y en promover”, dijo Cordero Arroyo al reunirse con Matviyenko.
Por su parte, Matviyenko tachó de absurdas las “desinformaciones y especulaciones políticas” acerca de la supuesta intervención rusa en las elecciones mexicanas.
A esa declaración, Cordero Arroyo también dijo: “no compartimos ni creemos esas afirmaciones erróneas de intervención de cualquier país en las elecciones de mi país y mucho menos de ustedes”.
El Senador aseguró que estas relaciones no se verán afectadas y continuarán independientemente de quién resulte electo Presidente el próximo 1 de julio en México. Cordero Arroyo también destacó la importancia de la próxima jornada electoral, describió este suceso como especial e importante para el país, ya que no sólo se escogerá a un nuevo Presidente, sino también a nueve gobernadores y se renovará el Congreso.
Cordero tuvo una “intervención pormenorizada” en la sesión plenaria del Consejo de la Federación en la que hizo un repaso de los vínculos entre ambos países y remarcó que hay un gran potencial de cooperación futura a “128 años desde el establecimiento de las relaciones diplomáticas” entre ambos países.
“Nuestra relación ha estado siempre marcada, por un lado, por la simpatía emocional y, por otro, por la geopolítica. A estos factores hoy se añade la convergencia de intereses económicos. Es, en última instancia, una gran oportunidad. Aprovechémosla juntos”, declaró el legislador.
En su visita a Rusia, el presidente del Senado también visitó el Ministerio de Exteriores en donde abordó las relaciones bilaterales con Serguéi Riabkov, el número dos de la diplomacia rusa.


