Susana Cohen Cats
Cada vez que vemos a un niño utilizando un iPad o celular pensamos que estas generaciones están diseñadas de una manera totalmente distinta a la nuestra, como si por naturaleza nacieran conectados a la tecnología, sin embargo, nuestras niñas y niños no dejan de vivir en este mundo con los mismos retos y peligros que siempre han existido.
Cyberbulling, grooming, sexting, sextortion y pishing nombran viejas maldades hechas a la manera moderna, pues son delitos realizados por personas que usan la tecnología para aprovecharse de otros, en este caso de nuestras niñas y niños.
Por ello es importante que los padres aprendan a usar los nuevos dispositivos electrónicos y los medios de comunicación, para enseñar a sus hijos el uso apropiado del internet, pues solamente conociéndolos pueden educar a sus hijos sobre cómo protegerse frente a personas que tratan de abusar de ellos.
Seguramente has escuchado de casos en los que una niña o niño ha sido acosado por los niños de su escuela a través de comentarios hirientes e incluso llegando a la violencia física. Cuando esta práctica se produce en internet adquiere el nombre de cyberbulling y aunque se produce mayormente a través de redes sociales o mensajería, no deja de lastimar la integridad del menor, porque su objeto es amenazar y humillar al difundir texto o imágenes creando un acoso virtual de forma deliberada y repetida.
Para el caso del grooming, sexting y sextortion el principal peligro consiste en violar la intimidad de los menores pudiendo llegar hasta la explotación sexual. Por ejemplo, mediante el grooming un adulto busca ganarse la confianza de una niña o niño, con el propósito de abusar o explotar sexualmente a su víctima, esto lo realiza creando un perfil falso en una red social para engañar y acosar al menor, pidiéndole que le envíe imágenes comprometedoras por chat, webcam o redes sociales.
El sexting ya sea cometido por un adulto con un menor, o entre dos menores, consiste en enviar o recibir imágenes y videos de contenido sexual a través de medios electrónicos, esta es una práctica que se ha vuelto recurrente en los niños y adolescentes, y cuyo principal riesgo es que una imagen subida a internet no solamente viola su intimidad, sino que es una imagen sobre la que se pierde el control y será casi imposible borrar de internet. Derivado de esta práctica se llegan a dar casos de sextortion donde una niña o niño es chantajeado para tener relaciones sexuales con su acosador, lo que podría derivar en abuso sexual, explotación sexual, pornografía infantil, etc.
¿Qué se debe hacer para prevenir estos delitos?
- La mejor práctica es siempre tener una buena relación con tus hijos para explicarles las ventajas y riesgos de navegar en internet y en las redes sociales, para que en caso de ser acosados tengan la confianza de buscar ayuda de sus padres.
- Es tiempo de actualizarse, aunque en ocasiones cuesta trabajo, los padres deben conocer cómo funcionan las nuevas tecnologías de la comunicación y las redes sociales, de la misma forma en que buscan conocer quiénes son las amistades de sus hijos.
- Los mejores consejos nunca pasan de moda: los niños nunca deben hablar con desconocidos, por ello debemos enseñarles a nuestros hijos a poner la configuración como privada y no como publica, de manera que solo la familia y amigos puedan interactuar con ellos en las redes sociales, y en caso de que chateen con un desconocido nunca usen la webcam. También enseñemos a los menores a decir NO ante cualquier petición que los haga sentir incómodos a través de Internet.
- Enseñemos a los niños a nunca compartir información privada o imágenes comprometedoras en redes sociales o chats, mucho menos imágenes de ellos o videos que violen su intimidad, tanto adultos como niños deben aprender que el internet y las redes sociales NO son un mundo aparte, sino una extensión del mundo en el que viven, por lo que nunca se debe compartir en internet algo que NO se haría público en el mundo real.
- Tanto niños como adultos deben saber que el contenido almacenado en sus dispositivos electrónicos o internet, como fotos o videos sexuales puede ser robados y publicados, las conversaciones en webcam pueden ser grabadas, y los dispositivos electrónicos pueden ser hackeadas para obtener información privada de los usuarios. Esto no implica tener temor de cualquier actividad, sino estar conscientes del uso que damos a la tecnología.
¿Qué hago si soy víctima de un delito?
Primero que nada, debemos educar a nuestros niños para que tengan la confianza de acudir con sus padres, maestros o un adulto de confianza en caso de ser víctimas de un delito cibernético.
Segundo, se debe guardar todas las pruebas, no borres conversaciones y realiza capturas de pantalla para documentar el comportamiento del acosador.
Tercero, practica la cultura de la denuncia, te comparto algunos contactos de utilidad:
Policía de ciberdelincuencia preventiva del Distrito Federal
52425100 ext. 5086
policia.cibernetica@ssp.df.gob.mx
@UCS_CDMX
#CiberneticaCDMX
ó
Unidad de Policía Cibernética y Delitos Contra Menores.
5241-0420 y 01800 440 3690
denuncia@ssp.gob.mx
delitocibernetico_pf@ssp.gob.mx
La mejor arma para evitar ser víctima de un delito, es conocer cómo se comportan los delincuentes y enseñar a nuestros seres queridos como protegerse de los agresores, para ello debemos educar a nuestras niñas y niños a usar internet y redes sociales de una forma divertida, segura y educativa. Te invito a conocer tus derechos en Mini Guía de Seguridad Informática publicada por la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito.


