Dr. Arturo Ancona García-López
Titular de la Unidad Especializada en Investigación de Delitos contra los Derechos de Autor y la Propiedad Industrial de la PGR.
En los últimos años, la Propiedad Intelectual (PI) se ha convertido en un activo importante de las personas y empresas tanto en nuestro país como en el resto del mundo. Su importancia ha obligado a los gobiernos de los países a modificar constantemente la manera en la que intervienen y por ello, la PI resulta cada vez más interesante, tanto para los estudiosos del comercio, como para los dedicados a tópicos legales, regulatorios e internacionales.
Desde sus primeros años de incidencia en el entorno comercial, la pi se ha abierto un espacio importante como un referente internacional en términos de acuerdos, convenios y tratados. Hoy, referirnos a legislación y regulación en la materia es hacerlo, obligadamente, a todos estos acuerdos. Esto es que, las condiciones actuales en materia de mercados internacionales, se han dado de tal manera que es posible avanzar en mecanismos de comercio globalizados; así, el comportamiento de la PI resulta un tema importante a estudiar en el desarrollo de estos eventos.
Hace algunos años, no resultaba fácil imaginar que el campo del derecho dedicado tanto a la pi como a los derechos de autor, llegaría a convertirse en unos de los puntos más importantes y significativos, fundamentales incluso, en las relaciones bilaterales y multilaterales entre los Estados. Sobre el tema, existen diversidad de ejemplos, desde el conocido Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), como tratados comerciales que México ha suscrito con países latinoamericanos, europeos y asiáticos. Quizá el acuerdo más representativo durante los últimos años, y sin duda derivado de la coyuntura actual, sea el Acuerdo de Asociación Transpacífico, también conocido como TPP (por sus siglas en inglés), en el cual, el capítulo más extenso es el que tiene que ver con la PI.
¿Cuál es la razón por la que los países, que representan casi el 36% del Producto Interno Bruto mundial, han depositado tanta importancia en la PI? Analicemos brevemente nuestro entorno: las marcas con las que convivimos a diario, el desarrollo de la tecnología desde nuestro automóvil hasta el teléfono celular que cargamos en el bolsillo, las obras audiovisuales que consumimos todos los días, incluso, las denominaciones de origen
presentes en algunos alimentos que consumimos; en fin, la presencia de derechos de PI en nuestro tiempo forma parte de nuestra vida cotidiana y representa un motor importante para la industria. Muchos modelos de negocios se basan en el desarrollo de este tipo de activos. Es decir, así como a mediados del siglo XVIII el mundo fue testigo de la revolución industrial, hoy estamos frente a otra revolución caracterizada por esta rama del Derecho, pues cada vez son más las industrias que invierten en su desarrollo. Basta con dar un vistazo a la del entretenimiento de los Estados Unidos; en países como México y Francia que son característicos en temas de denominaciones de origen; en Japón y Corea impulsores constantes de patentes en temas de tecnología.
De este modo, los países y sus industrias nacionales, se vuelven competitivos frente a los mercados internacionales, y el tema de la PI se convierte en una negociación necesaria para la celebración de un tratado o convenio comercial internacional. Así, los países firmantes del TPP tienen una doble consigna: determinar las mejores condiciones para sus industrias nacionales y permitirles así ser competitivas; y establecer relaciones claras y transparentes con sus contrapartes. De este modo, los retos no sólo están vertidos en materia de regulación internacional, sino en un cambio cultural obligado en cada uno de los países firmantes.
Nuestro país, tanto en materia de comercio internacional como en PI, ha tenido un crecimiento constante. Derivado de ello, la importancia en materia de regulación y protección de estos derechos se ha vuelto de primer orden. Hoy, resulta de capital importancia para nuestro gobierno fortalecer el sistema mexicano de PI, así como fomentar una cultura de protección y observancia de estos derechos. En este sentido, la referencia y análisis de política pública aplicada por otras naciones, se vuelve fundamental. Debemos tomar en cuenta a países como Estados Unidos y Suiza, quienes a pesar de sus distancias económicas, culturales y territoriales, tienen en común una base de generación y protección de los derechos de sus industrias. Así mismo, nosotros también construimos nuestras propias condiciones y protegemos a la nuestra, no sólo desde la perspectiva de las autoridades del Estado mexicano, sino también con el apoyo de la industria misma, que se ha convertido en un pilar importantísimo para el desarrollo de la PI y un elemento decisivo en el fortalecimiento del mismo sistema.
La presencia de derechos de PI en
nuestro tiempo forma parte de nuestra
vida cotidiana y representa un motor
importante para la industria.
La participación de todos los sectores que conforman el sistema mexicano de PI, ha dado como resultado espacios de coordinación para la construcción de un bloque sólido. Un ejemplo de ello es el Comité Interinstitucional para la Atención y Protección de los Derechos de Autor y la Propiedad Industrial (COIDAPI), que tiene como consigna reunir a representantes de la industria, de la sociedad civil organizada y autoridades, en un espacio institucional para debatir los temas más relevantes jurídica y fácticamente para esta materia.
Los acuerdos que derivan de las reuniones del coidapi, tienen un alcance político, económico y jurídico; pero también en materia internacional, pues resultan ser una pieza muy importante para conocer las opiniones de todos los sectores y construir un frente unificado, con la finalidad de hacer a nuestra industria competitiva en el ámbito mundial. La coordinación interinstitucional en materia de PI, se ha vuelto un referente obligado. De este modo, México está en constante actualización en la forma en la que protege los derechos de PI, al tiempo que comienza a consolidarse como un referente internacional en los mecanismos de protección de estos derechos.
Los retos en materia de pi son muy grandes, no sólo a nivel internacional. México pasa por un evento histórico: el cambio en su sistema de procuración e impartición de justicia, y que en términos de propiedad intelectual significa una nueva oportunidad de estudio y reflexión.


