- Con Norma Lucía Piña Hernández y Javier Laynez Potisek, la Corte terminó la transición que en 1995 se dio paso a la Novena Época.
- Una SCJN obligada a trascender en sus resoluciones.
Renovado en su totalidad el Pleno de Ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), comienza una nueva etapa en la historia judicial de México. Tras la reforma de 1995 en donde se transformó por completo, hoy con la llegada de Norma Lucía Piña Hernández y Javier Laynez Potisek, la Corte terminó la transición que dio paso a la Novena Época.
Piña Hernández y Laynez Potisek sustituyen en el cargo a los últimos 2 ministros testigos –Olga Sánchez Cordero y Juan Silva Meza– quienes vieron transformarse al Poder Judicial con la iniciativa de reforma a varios preceptos constitucionales enviada por el entonces Presidente de la República, Ernesto Zedillo. En sesión solemne, el Presidente de la SCJN, Luis María Aguilar, entregó la toga a los nuevos integrantes que trabajarán en el máximo tribunal durante los próximos 15 años, anunciando que Norma Lucía Piña se integrará a la Primera Sala, encargada de asuntos civiles y penales y Javier Laynez se integrará a la Segunda Sala, que resuelve asuntos laborales y administrativos. Les recordó a ambos el Ministro Aguilar Morales, que tienen el gran compromiso y obligación de trascender en sus resoluciones.
La Ministra Margarita Luna Ramos, ante los Plenos de la scjn, del Consejo de la Judicatura Federal (CJF) del Tribunal Electoral de Poder Judicial de la Federación (TEPJF), así como de familiares e invitados de los nuevos ministros, pronunció el mensaje de bienvenida, aludiendo a la destacada trayectoria de quienes se integraron al Máximo Tribunal, y seguramente dijo, marcarán un sendero para las nuevas generaciones. Se refirió a ellos como 2 juristas de sólido prestigio y reconocida trayectoria exaltando su experiencia, lealtad e institucionalidad. El aterrizaje de las reformas constitucionales y su eficaz aplicación, aseveró, requiere de conjunción de esfuerzos, de apertura en la decisión en la que se privilegie la evolución del derecho sin desechar los criterios que el Constituyente conserva inmutables, así como de propuestas serias y responsables. “Hoy como nunca, el papel del Máximo Tribunal del Poder Judicial se torna preponderante en un Estado de Derecho que se construye día a día, regido bajo el principio de división de poderes; toca al Poder Judicial y en especial a la Suprema Corte de Justicia ser el punto de equilibrio, un Poder Judicial llamado a asumir con profundo compromiso los valores y principios que en una democracia orientan la labor jurisdiccional”. Reiteró que con la llegada de los nuevos ministros se cumple el primer ciclo que el Constituyente Permanente ideó en la reforma de 1995.
La Ministra Norma Lucía Piña Hernández –quien fungió como Secretaria de Estudio y Cuenta en la ponencia del Ministro Luis Fernández Doblado y posteriormente de Olga Sánchez Cordero–, durante su mensaje reconoció el compromiso de cada uno de quienes conforman el Pleno de la SCJN para hacer efectiva la justicia en el país. Destacó el papel de la mujer dentro del PJF al señalar que la capacidad no es una cuestión de género, por lo cual, aseveró, en una democracia, las mujeres deben participar en la construcción del país que desean; de elegir su destino.
Ser parte del PJF desde hace 27 años le ha permitido a Piña Hernández, ejercer el oficio de juzgadora constitucional bajo los principios de independencia e imparcialidad, por lo cual advirtió, no comparte etiquetas ni estereotipos, ni pretende obtenerlos. Agregó que su postura como Ministra la manifestó en el Senado y coincide con las palabras del reconocido juez del Tribunal Constitucional de Israel, Aharon Barak, quien expresó que el acto de juzgar no es meramente un trabajo; es una forma de vida, que no lleva implícito la publicidad, sino el buscar la verdad y la justicia, e impartir justicia sin atender a los caprichos de los grupos de poder o de interés. “No es pasión, es razón. Es buscar la solución a los conflictos en los valores y principios que consagra nuestra Constitución, sin atender a los caprichos temporales de una época: Esa es mi visión; y en función de esa visión, es como yo asumo mi responsabilidad como Ministra de esta Suprema Corte de Justicia de la Nación”, expresó.
El ejercicio de la función jurisdiccional
me ha permitido desarrollar las normas
jurídicas atendiendo a los valores y
principios que subyacen:
Norma Lucía Piña Hernández.
Dejó en claro ser una persona abierta al diálogo y aprendizaje diario ya que el participar en órganos colegiados jurisdiccionales le permitió conocer el valor de los diferentes criterios. Asimismo, aprendió que el compartir o no la solución de un asunto no es —ni debe ser— una cuestión de reconocimiento o discrepancia personal con el juzgador que la propone, debe responderse, dijo, a la toma de la decisión que se considera correcta en atención al asunto en sí mismo y que, en exclusiva, pertenece a los justiciables. “El ejercicio de la función jurisdiccional también me ha permitido desarrollar las normas jurídicas atendiendo a los valores y principios que subyacen ellas, para alcanzar el objetivo de impartir justicia, sin que ello conllevara el apartarme del derecho o asumir competencias que no son propias del juzgador, sino del poder legitimado para ello”
Durante su intervención, el Ministro Javier Laynez Potisek –quien ha desarrollado una carrera profesional en la administración pública federal y como Magistrado de Sala Superior del Tribunal Federal de Justicia Fiscal y Administrativa–, dijo estar abierto al escrutinio público por ser un rasgo esencial, aseguró, del juez constitucional. Éste comentó, “debe producir el cambio con estabilidad, mantener la coherencia del sistema jurídico, tomar en cuenta las limitaciones institucionales y proteger la democracia, reconociendo el poder de la mayoría, al mismo tiempo que conoce y pone los límites a poder.” A la SCJN le corresponde, al defender la supremacía constitucional, garantizar la separación de poderes, el respeto irrestricto de los Derechos Humanos (DH) y la convivencia armónica de la comunidad.
La legitimidad del PJF no se presume
con la sola investidura judicial, está
centrada en la aceptación de sus
decisiones, de su imagen y de su conducta
por parte de la ciudadanía:
Javier Laynez Potisek.
Refirió que ahora, la SCJN quedó integrada por Ministros y Ministras electos bajo la lógica y visión integral de pesos y contrapesos de la ya señalada reforma de 1995, que comentó, dijo, un verdadero equilibrio entre poderes. Destacó la relevancia del Poder Judicial en el debate público con sus nuevas condiciones institucionales, más robustas y dinámicas, que establecen la base sobre la cual la Corte podrá conducir, de mejor manera, la auténtica revolución en el orden jurídico y la forma de interpretarlo. “Vivimos una auténtica revolución en el orden jurídico, derivado de 4 aspectos fundamentales: 1) la acción de inconstitucionalidad abandonó gradualmente su exclusivo objetivo de ser un mecanismo de control de la ley por parte de la minoría parlamentaria contra la decisión de la mayoría; 2) en las controversias constitucionales se han agregado, además de los Poderes Federal, estatales y municipales, alrededor de 10 autonomías constitucionales recientemente creadas; 3) Hoy existen más de 12 leyes marco o concurrentes y 5 leyes de coordinación vinculatorias; lo que conlleva un riesgo de perder la unidad y congruencia en las fuentes y supone la convivencia y superposición de diversos ordenamientos; 4) las reformas en materia de DH y de amparo de 2011, modificaron de forma absoluta el paradigma de la actuación y control de los órganos del Estado mexicano”.
Sostuvo que la legitimidad del Poder Judicial no se presume con la sola investidura judicial, sino que está centrada en la aceptación de sus decisiones, de su imagen y de su conducta por parte de la ciudadanía; en la transparencia y publicidad de su actuación y en la calidad argumentativa de sus resoluciones rente a temas que suscitan el debate en la opinión pública. Las reformas, y los nuevos medios de control constitucional, destacó el Ministro Laynez Potisek, convierten a la Suprema Corte en el garante directo, o el órgano orientador, a través de jurisprudencia, de la obligación de todas las autoridades del país de promover, respetar, proteger y garantizar los DH. “Estamos en medio de una de la grandes transformaciones jurídicas del país, y por ello no tomo a la ligera el privilegio de integrarme a la Suprema Corte de Justicia de la Nación”.
En este nuevo equilibrio de fuerzas dentro de la SCJN, el máximo tribunal tiene el reto de consolidar una verdadera justicia garantista de los DH en el marco de un país enmarcado por profundas reformas políticas, sociales y económicas. De tal forma que pronto la sociedad será testigo de la madera con que llegan los nuevos ministros, no únicamente Piña Hernández y Laynez Potisek, no hay que olvidar que Eduardo Medina Mora, llegó en medio de una polémica social.


